HOY no quiero mirarme a un ESPEJO porque no quiero ver el REFLEJO de alguien que ya ha olvidado cómo REIR
-Yo te prometo un para siempre, ¿tu me lo prometes?
-Eso es demasiado tiempo, todo se puede torcer y podemos acabar odiándonos.
-Eso es demasiado tiempo, todo se puede torcer y podemos acabar odiándonos.
-Bueno, aunque te odie, si me necesitas iré.
-No lo creo...si me odias no me querrás ver...
-No lo creo...si me odias no me querrás ver...
-Pues cierro los ojos.
-No me querrás oír.
-No me querrás oír.
-Pues no te dejare hablar...
-¿Entonces?
-Te abrazaré y te diré...¿Te acuerdas de aquella tarde que te prometi un para siempre? lo decia en serio.
-¿Entonces?
-Te abrazaré y te diré...¿Te acuerdas de aquella tarde que te prometi un para siempre? lo decia en serio.
Es muy fácil confundir amor con obsesión, pero no son lo mismo. El amor está en todo el cuerpo, la obsesión solo está en tu cabeza. Cuando no hay amor aparece la obsesión, para aturdirnos, para hacernos creer que sentimos algo cuando en realidad no sentimos nada, porque estamos vacíos, vacíos de amor.El amor saca lo mejor de uno, y la obsesión lo peor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

