Dibujar su inicial en los apuntes, los libros, incluso en tu mano. Sonreír cuando te hablan como si fuera lo más gracioso del mundo y decir “¿de quién?” irónicamente a la pregunta “Te veo diferente ¿te haz enamorado?”. Obsesionarte con las llamadas perdidas, su voz, sus mensajes interminables, y las despedidas aun más largas. Creer que su olor ha de formar parte de cualquier molécula de oxígeno que inspires, que sus pupilas y su iris van a acabar de trastornarte. Y es entonces cuando llegas a la conclusión de que ya estás perdiendo la noción de la cordura básica.
Me encanta su sonrisa, su pelo, sus rodillas... Me encanta el lunar con forma de corazón que tiene en la piel. La forma en la que a veces se moja los labios antes de hablar. Y el sonido de su risa. Me encanta mirarlo cuando está dormido. Me encanta escuchar esa canción cada vez que pienso en él y cómo consigue que me sienta. Hace que todo sea posible, no sé... Como si mereciese la pena vivir.
Y asi es la vida, nadie es perfecto.
Me gustaría que entendieras, si, me gustaría que alguna vez sintieras lo mismo que yo, la misma necesidad asfixiante de ir corriendo y abrazarte, los mismos deseos de llamarte a mitad de la mañana un martes cualquier y decirte "te amo" y cortar de inmediato, me gustaría que entendieras mi afán por verte dormir y esas ganas locas de reírme cuando sonríes y dices "hace cuanto me miras". Me gustaría que pudieses verme a los ojos y entender, entender lo que es estar enamorada de la persona más perfecta de este mundo.
En un instante, en un solo instante se puede derrumbar todo aquello que creías que jamás se derrumbaría, se puede derrumbar toda tu felicidad. ¿Y entonces qué? Entonces es hora de plantarle cara al miedo y al orgullo y luchar con todas tus fuerzas para seguir adelante esperando que toda aquella felicidad y alegría vuelvan a ti. No, no es fácil, nadie dijo que lo fuera, pero en eso se basa la vida, ¿no? en caer y volver a levantarse, en seguir adelante y no quedarte en los baches, en sacar las cosas buenas de todo lo malo que te ocurra y en saber sonreírle a la vida aunque ella no te sonría a ti siempre. Y lo que hoy es una despedida, quizás mañana sea un saludo.
"I think if you like somebody you have to tell them. It might be embarrassing to say it, but you will never regret stepping up. I know from personal experience, however, that you should not keep telling a girl that you like her after she tells you she isn’t into it. You should not keep riding your bike by her house either."
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



